martes, 24 de abril de 2012

El Arte Radiofónico en América Latina. Entre Ariel y Calibán.


GLOSARIO

Bienal
Literalmente significa "dos años".
Encuentros internacionales de arte realizados con el intervalo de tiempo que su nombre indica. Organizados principalmente como muestras de producciones contemporáneas, se convierten en centros de inters, ya que en ellos se exhibe lo más avanzado de cada país participante, suscitando polémicas y debates teóricos.

Happening.
El happening en cuanto a manifestación artística es de muy diversa índole, suele ser no permanente, efímero, ya que busca una participación espontánea del público. Por este motivo los happenings frecuentemente se producen en lugares públicos, como un gesto de sorpresa o irrupción en la cotidianeidad. Un ejemplo de ello son los eventos organizados por Spencer Tunik en los cuales se implican a masas de gente desnuda.
Se considera como el primer happening propiamente dicho a la obra Theater piece Nº1 realizada en 1952 por John Cage en el Black Mountain College, tal tipo de obra fue explicada por el propio John Cage como eventos teatrales y sin trama, aunque fue Allan Kaprow (alumno de Cage) quien en abril de 1957 durante un Picnic artístico improvisaciones que se representaban.
En enero de 1958 la frase acuñada por Kaprow es generalizada por la revista estudiantil de la Rutgers University Antologist, desde entonces tal forma artística y tal denominación fue adoptada en otros países. Jack Kerouac refiriéndose a Kaprow le llamó el hombre Happening al observar la obra 18 Happenings in 6 parts (1959).
Aunque el happening surge en Estados Unidos durante los 50s y tuvo su apogeo durante los “alegres” 1960 con estéticas próximas al llamado pop-art y a las del movimiento hippie, entre 1964 y 1960 los provos improvisaban verdaderos happenings en las plazas de Ámsterdam, se encuentran claros precedentes del mismo en ciertas expresiones artísticas vanguardistas de “los años locos” ( los años 1920), muchas de ellas vinculadas al surrealismo y, sobre todo al dadaísmo siendo claros antecedentes las exhibiciones no convencionales realizadas en el Cabaret Voltaire por Richard Huelsenbeck, Tristan Tzara entre otros.
En España, las primeras obras de happening fueron escritas en catalán por el poeta Joan Brossa en 1946, es decir mucho antes de que Kaprow acuñara el término. Su autor las denominó acciones espectáculo.



El Arte Radiofónico en América Latina. Entre Ariel y Calibán.



Si comparamos la cultura de un estadounidense o francés con la de un peruano o colombiano se dejará notar una gran diferencia, en cambio; al igual que si comparamos sus costumbres y formas de vida. La diferencia no se marca tanto cuando hablamos de países que pertenecen a un mismo continente, en este caso a América, para ser más precisos a América Latina, que alberga a países que comparten idioma, costumbres, religión, climas, lengua; conservando las características muy propias de cada país que lo diferencian por supuesto del otro; no se trata de que todos los países que  lo conforman sean iguales, en razas, credo, religiones y gustos, pero si hay cierta similitud que los acerca.

La radio durante mucho tiempo y hasta nuestros días, es concebida por muchos como un medio meramente comercial,  altavoz de comercialización de productos y servicios, de novedades musicales, publicidad e información con contenido más sin forma.
Durante el proceso de evolución de la radio, han surgido muchos formatos de programación que siguen estos medios, entre ellos los informativos como se mencionaba líneas anteriores, los publicitarios y musicales, decayendo en estilo y originalidad al ofrecer reiteradamente la misma programación. Tiempo después, para entregar auge a la radio surge los radio dramas, representando novelas clásicas y de gran importancia en la literatura mundial, con adaptaciones radiofónicas, que en un inicio llamaron mucho la atención de los oyentes y públicos, ya que constituía una puerta abierta a la recreación a través de la imaginación y percepciones culturales, incentivando el arte y la cultura. Luego pasó a un fuerte decaimiento, para renovar fuerzas a través de nuevas propuestas en la producción de la radio.


Propuestas radial que representen no solo escenas dramáticas, lo que se busca es que muestren el arte en contenidos radiales impulsando la creatividad de los oyentes. Para Margaret Morse  «la vocación de una clase de arte que refleje a las redes y a las comunidades electrónicas, las cuales no son la representación de un mundo visible sino más bien la visualización de algo que de otra manera es inaccesible a la percepción y difícil de imaginar». La visualización de algo inaccesible a la percepción y difícil de imaginar, lo repito en el texto porque considero que es el concepto fundamental de la visión del radio arte y que es importante tenerlo en claro. Hacer radio arte no es simplemente narrar una novela a través del medio, o ceñirse a un guión preparado para este, hacer radio arte es sentir el arte haciendo radio, a través del arte.


La propuesta de producción radial, sinembargo no  tuvo gran repercusión en sus inicios en América Latina, esto debido a los grandes interés económicos que tiñen los medios de comunicación y que tienen la imagen de radio difusor de informador y no generador de arte, mucho menos impulsor o movilizador de este. La poca reflexión sobre la viabilidad de creación artística en radio sumó también puntos a la poca repercusión de la propuesta, por el poco entusiasmo de los radialistas investigadores. La difusión de música como principal atractivo en la radio, que nuevamente frenaba los esfuerzos de unificar la radio y reafirmar la identidad Nacional y de América Latina a través de producción autóctona que muestre las costumbres, cultura y tradición de los pueblos. Y la importancia mayor y acertada hasta cierto momento de lo visual sobre lo auditivo, que trajo como consecuencia primordial la búsqueda de nuevos conceptos de sonoridades.

En algunos países de América Latina, luego de una ardua labor, se logró mantener el interés por el radio arte, gracias al trabajo de radialistas especializados e interesados en esta nueva propuesta. Brasil, Ecuador, Venezuela , Argentina y México son parte de los países que demostrador interés por trabajar en la creación radiofónica.

En brazil: Janete El Hauli, con Música nueva radio para oídos pensantes, Lilian Zaremba con Radio Mutandis y Radio Escuta, Zaremba con Radio Forum. En Ecuador el movimiento de arte sonoro con los “navegantes del Éter” con obras internacionales y de creación del grupo de comunicadores radialistas que asumían papeles artísticos. En Venezuela, Jorge Gomaz con “oír es ver”, En Argentina con experimentación sonora. En México con los concursos de bienal de Radio, premiando y reconociendo la creatividad mexicana. Logrando abrir posibilidades diferentes e innovadoras de tratar al sonido.

“En Perú, recordamos a Marieta y Zarela Cruzado, perteneciente al elenco estable de Radio Victoria, allá por 1954, cuando esta emisora atraía a muchos radioescuchas a su auditorio en el parque de la Exposición” Fuente: Blog de “artista peruanos”. Esto es lo único que encontré luego de una intensa búsqueda sobre radio arte en el Perú.

Si bien se ha hecho radio arte, nuevamente no ha tenido gran repercusión en nuestra patria debido a la poca promoción de este. Incluso radios como RPP con mi novela favorita, han pasado ya de “moda” al continuar pasando las mismas obras clásicas que desde siempre, no innovando en nuestras propuestas de arte en radio.


La nueva propuesta aquí, es incentivar el arte  a través de la radio, logrando despertar interés en los públicos de todas las edades, con concursos y premiaciones que reconozcan la creatividad peruana. No digo que no se haga en Perú, en algún momento oí de alguno de ellos, pero lo que sí es cierto es que no tuvo la acogida adecuada, debido a la poca promoción. Otro punto que considero importante es que, antes de intentar recrear algo o innovar, se debe tomar en cuenta la opinión de a quienes vamos dirigidos, escavar en sus gustos y psicología para lograr reales propuestas que llamen la atención y sean de consideración de los oyentes. Innovar da miedo y se suele temer a los cambios, pero también se puede conseguir grandes gratificaciones de ello.



ARTE SONORO EN VENEZUELA: http://www.asrav.net/home.html

Palabras y sonidos en el éter. Escribir con sonidos.


GLOSARIO

Horda
Una horda (también orda, Ordu, ordo, Ordon) era una estructura socio-política y militar que se encuentra en la estepa euroasiática, por lo general asociados con los mongoles. Esta entidad puede ser vista como equivalente regional de un clan o una tribu. Algunas hordas de éxito dieron lugar a kanatos.
Mientras que el término eslavo, ordo, y el occidental, horda, eran en su origen un préstamo de la palabra mongola ordo para ‘campamento’, ‘cuartel general’; el término original no llevaba el significado de kanatos grandes, tales como la Horda de Oro. Estas estructuras se refieren contemporáneamente como Ulus (‘nación’ o ‘tribu’). No fue sino hasta la Baja Edad Media que el uso de la orda eslava fue tomado de nuevo en las lenguas turcas.
También se usa el término para designar a un tipo de organización humana, propia del paleolítico; agrupaciones que nacieron por la necesidad de protegerse unos a otros. El concepto de horda usado en este sentido consiste en una categoría perteneciente a la antropología del siglo XIX que en la actualidad es generalmente rechazada en favor de la categoría: banda de cazadores-recolectores.
Generalmente eran conformados de 20 a 40 personas, las cuales eran dirigidas por el más fuerte. Al principio las hordas eran promiscuas y no tenían en cuenta las relaciones con personas de su misma sangre, esto condujo a dificultades y que se desintegraran, por lo que los líderes establecieron prohibiciones con el fin de mejorar las relaciones.

Tiránico: Que abusa de su fuerza y su poder.

Pavana: se aplica también a la música que acompaña a la danza, comparable con la más vivaz gallarda. La música de la Pavana sobrevivió cientos de años después que la danza en sí misma fuese abandonada, por ejemplo en la forma de tombeau.




Palabras y sonidos en el éter. Escribir con sonidos.

La radio y su sonoridad alcanza y toca a millones de oídos, cerebros e imaginaciones, informa con gran espontaneidad sin embargo comunican con puntualidad.

El alemán Rudolf Arnheim, sostiene: “La radio no ha de considerarse como un simple aparato transmisor, sino como un medio para crear, según sus propias leyes, un mundo acústico real”

Hacer radio pasa de ser una simple forma de comunicar, para ser una compleja forma de hacer sentir, emocionar, vibrar, impactar al oyente. El oído siente y precisamente para hacer radio o informar a través de ella debemos sentir las emociones que se encuentran en nuestro alrededor.

Oír para sentir y dejarse seducir, permitir que la magia que engloba este sentido conlleve a imaginar árboles rosas, pétalos lilas y cielos grises con chispas negras.
Para Diego Alfredo Manrique (periodista en radio) ,” estamos saturados de experiencias más que de simples contenidos”; experiencias que deben ser narrados  y sentidos, seduciendo a los oyentes.

La radio, escribió McLuhan,es un medio eminentemente visual. Esto es posible porque los humanos no tenemos dos ojos. Tenemos tres. El oído también ve. O mejor expresado, el oído hace ver al ojo interior, a ése que llamamos imaginación. Los ojos de la cara pueden estar cerrados. El tercero, el de la mente, sigue bien abierto y espera que los demás sentidos, especialmente el oído, lo estimulen.


Cuando leemos noticias en medios impresos, si bien nos informamos de forma ordenada y sistemática de los acontecimientos, esta información llega a nosotros luego de haber sido procesada y no deja sentir las emociones que trae consigo. Diferencia sustancial con la información en radio, que logra recrear los efectos sonoros del lugar de los hechos, que nos deja sentir el ruido de las manifestaciones y nos narra con tan solo oír el sonidos ambiental las características del lugar en el que vienen ocurriendo un hecho noticioso. No lleva consigo papel y lápiz el reportero encargado de dar una noticia, ordena mentalmente los hechos según importancia y en cuestión de segundos, al aire libre y con una realidad palpablemente sensible, convirtiendo lo que encuentra por su paso a los elementos y materiales de su estudio al aire libre; narra las noticias y transporta a los oyentes a vivir el hecho.

La interacción entre el periodista y el oyente se encuentra a flor de piel, las llamadas al aire con interrogantes que ahondan en la investigación o las preguntas del periodista en cabina quien hace las veces de oyente también y pregunta sobre lo que su público tiene interés.

No se trata de ir por el mundo intentando capturar todo el sonido a su paso, ni de reflejar el mundo tal y como los sonidos lo pintan. Existe una visión más estructurada pero menos rigurosa, que informa puntualmente pero deja a libertad la imaginación y percepción de lo que se narra e intenta hacer sentir.

El oyente, escucha y a partir de allí construye imágenes corporales ayudadas de la imaginación, configurando los sonidos en imágenes. La personalidad de la radio, es la más aguda de todos los medios de comunicación, correspondiente al oído, sentido que nos conduce a dejar de ver y palpar para percibir mentalmente, interiorizando sonidos, palabras, resonando como un duendecillo dentro de nosotros mismos y dejando huellas en nuestro subconsciente.


Sin embargo, no todo el que escucha, oye. Existe la escucha pasiva y la activa, la segunda a diferencia de la otra, presta atención, dispone de concentración e interés por comprender lo que dice, marcado por disposiciones afectivas. Es decir la escucha pasiva suele ir acompañada de complicidad, compañerismo y empatía de parte del locutor hacia los oyentes. Es más fácil lograr la escucha activa cuando existe esta disposición y lazos entre el emisor y receptor, logrando multiplicar el llamado de atención de los públicos al comentar sobre experiencias personales o culturalmente sociales que son de interés común, por ejemplo.
La estructura dramática en radio, NO consiste en la intervención radial de comunicadores que vociferen los mensajes, ni de palabras improvisadas con contenidos nulos o escasos. Consiste en intervenir amena y activamente en diálogos bidireccionales, en las que el oyente sea parte verdadera del proceso comunicativo, logrando que este ingrese a este entorno gracias al tono coloquial y a las palabras empleadas para describir o referirse a determinada situación, dar la bienvenida, despedir o narra una historia; acompañada de efectos musicales sonoros que ayuden el desliz de ideas y percepciones imaginarias. Jesús Martín Barbero Hay en el elitismo una secreta tendencia a identificar lo bueno con lo serio y lo literariamente valioso con lo emocionalmente frío, en radio lo afectivo, es lo afectivo”.
El arte con el que se hace radio, involucra al público e influye en la aceptación de este último con el medio radial; por lo que es imprescindible conocer no solo las necesidades y gustos del público, sino también analizar las formas de llegar a ellos haciendo radio para emocionar.


COMO PRODUCIR UN PROGRAMA DE RADIO: http://redalyc.uaemex.mx/pdf/440/44030211.pdf
LA RADIO NO ES SOLO PARA PONER BUENOS DISCOS, SINO PARA COMUNICAR EMOCIONES: http://elpais.com/diario/2000/10/22/andalucia/972166947_850215.html

lunes, 23 de abril de 2012

Escena cultural contemporánea y discurso Radiofónico


GLOSARIO

1- Argumento o Lógica Doxástica - La lógica doxástica (del griego antiguo δόξα, doxa, "creencia") es una lógica modal que se ocupa del razonamiento acerca de las creencias. Típicamente, una lógica doxástica utiliza la expresión B_c p \, para significar "el razonador c cree que p es verdadero", y el conjunto B_c \, se refiere al conjunto de creencias de c.
Existe un paralelismo completo entre los razonadores que creen en proposiciones y los sistemas matemáticos que demuestran proposiciones. Utilizando la lógica doxástica, se puede expresar el equivalente epistémico del teorema de la incompletitud de Gödel, como también el teorema de Löb, y otros resultados metamatemáticos.


2-  Categoría Bajtiniana - Para Bajtin, «el medio ideológico es la única atmósfera en la que la vida, en cuanto objeto de representación literaria, puede llevarse a cabo»; esto quiere decir que la literatura no deja de aludir a la realidad y como tal, posee un sesgo ideológico. No obstante, las cuestiones ideológicas presentes en una obra no necesariamente corresponden al pensamiento del autor porque la obra literaria se trata de un producto artístico, y no de un pensamiento estricto.

Bajtin, se basa en la novela "Gargantúa y Pantagruel", de François Rabelais, y en la obra de Dostoievski para mostrar la "polifonía de lo social" y desarrollar la noción de "dialogismo". Así, lo polifónico en un texto está dado por la multiplicidad de voces presentes, mientras que la noción de dialogismo apunta a la inexistencia de una única voz, pues lo que existe en realidad es un conglomerado de otras voces. Bajtin, como semiótico, realiza una lectura de todos los signos de la vida social en relación con los procesos sociales; por lo tanto, para él, la teoría no será una abstracción sino más bien una "relación dialógica".

Así, el constructo teórico-lingüístico elaborado por Bajtin es un intento impreciso por captar el complejo funcionamiento dinámico de la lengua proponiendo el término "metalingüística", que más tarde T. Todorov traducirá como "translingüística". Y lo impreciso se relaciona más bien con aquellos límites difusos del modelo teórico semiótico-lingüístico Bajtiniano, pues lo ambivalente se concretiza en ese continuo fluir de la literatura a la lingüística y viceversa.
La propuesta conceptual de Bajtin es amplia y, entre otras cosas, propone el "estudio de la lengua", relacionada con un "contexto" (resultante entre elacto y la palabra), como un fenómeno comunicacional en el cual tienen lugar unos valores determinados por los protagonistas del diálogo; y además, sugiere los alcances "extralingüísticos y metalingüísticos" de la comunicación, consecuencia de la situación en que se produce la comunicación, de la naturaleza dialogizante de la comunicación, de los "géneros" expresivos, etc.

3- Evanescencia
                                                                                                                         
·         f. Acción y resultado de evanescerse o disiparse algo
·         Cualidad o característica de lo que se esfuma o desvanece
                                                                                                                                         

Escena cultural contemporánea y discurso
Radiofónico 



La radio con sus 2326 estaciones, ya sea en amplitud o frecuencia modulada, es el medio de Comunicación con mayor alcance al público; a diferencia de las 1083 estaciones de televisión a lo largo y ancho de nuestro Perú, diferencia solo numérica. La razón contundente y real por la que la radio llega a mucho más público es por alcance sonoro de este, que lo diferencia de los otros medios; teniendo como principal aliado la voz y el impacto que esta causa en los radio oyentes, causando un efecto en su vida, interacción y opinión diaria.

En el párrafo anterior comentaba sobre el gran número de estaciones radiales en nuestro país, de las cuales (Según el Consejo constitutivo de Radio y Televisión – año 2011) 2611 de ellas tienen finalidad comercial, 798 educativa y 0 comunitaria. Cifras exactas que demuestran la escasa diversidad de contenidos que se presentan; son en cambio las formulas en las que se presentan estas emisoras con finalidad tanto educativa como comerciales, reiterativas, ocasionando que la pluri diversidad radial y heterogeneidad de contenidos en los que los radio oyentes reciben lo que desean sea escaso. 
De aquí provine la gran importancia y responsabilidad que tienen los periodistas de medios, de los contenidos del día en mesa de hogar (siendo los medios de comunicación no quienes educan pero si quienes promueven y movilizan la cultura y el desarrollo). Sobre la responsabilidad de los medios, como parte de la sociedad para cambiar la realidad, José Marques insiste en que “la clave está en la formación de quienes manejan los medios, de los profesionales. Muchas veces ese es un capítulo que se lo deja de lado.  Por ejemplo, muchos institutos y algunas universidades católicas tienen sus carreras de comunicación pero los profesionales que salen de estas instituciones parece que no vinieran de un espacio católico”, puntualiza.

Analizaremos ahora como es que influye de manera directa el comunicador o periodista en la radio y en los contenidos que se plasmen en ella. En primer lugar debemos señalar la sensibilidad y la capacidad empática con la que se debe manejar los argumentos radiales, empleando psicodinamisno en la oralidad, con la finalidad de captar la atención del receptor y de hacerlo partícipe del medio. En la construcción de los mensajes, la complejidad y contenido se materializan en la percepción del receptor quien construye mensajes corporales a partir precisamente del timbre de voz, de la entonación y del acento.

En segundo lugar, es importante resaltar a los mensajes radiales, no como un diálogo cotidiano  cualquiera en el que el emisor y receptor cumplen un supuesto papel “retro alimentador” que no pasa de una simple llamada telefónica para enviar saludos, como suele ocurrir en la mayoría de estaciones radiales. Lo que la audiencia desea es ser realmente escuchada, intervenir en la construcción de mensajes, de soluciones alternativas a los conflictos socio ambiental, cultural y económico de una localidad, comunidad, ciudad o país.  Estos mensajes pasan de ser simples improvisaciones de opiniones sobre un tema X o sobre los puntos de vista de los oyentes, para convertirse en análisis intensos y estructurados a nivel comunicacional, con una argumentación idónea que promueve la mediación de solución de problemas; desvinculando los modelos económicos vigentes.
El carácter fugaz en el que llega la radio a sus receptores, presentándose como alguien de confianza, mostrando vínculos afectivos debe conllevar a la elaboración de discursos con base en la interacción REAL, con experiencias comunitarias acentuadas en tradiciones orales de los pueblos y comunidades, que servirán como imán social debido a los productos sociales atrayentes y representativos , en la que cada individuo construirá según sus percepciones las imágenes que dejan de ser sonoras para convertirse en corporales en la imaginación.
Avocamos nuevamente a Marqués de Melo para afirmar una de sus citas: “La comunicación es un proceso muy amplio que involucra el consumo de los medios de comunicación en la familia, en las comunidades y muchas veces no hay una comprensión de esa dimensión extra comunicacional, porque hace falta un trabajo de producción de articulación de medios”.
Para explicar lo anterior, analizamos nuevamente los contenidos radiales, según documentos del CONCORTV:


Se analizaron 38 emisoras radiales, de las cuales solamente en una ocasión se mencionó que el programa estaba dirigido para mayores de 14 años, mientras que las 37 restantes no presentaron ninguna advertencia. Asimismo, se determinó que algunos programas cuentan con presencia de carga sexual en el lenguaje utilizado principalmente en los lenguajes dirigidos a público juvenil. Se observó que es usual que los conductores utilicen el doble sentido con alusión sexual, así como la carga erótica en letras de canciones; de los 19 programas evaluados, solamente una emisora produce dos que están dirigidos a un público infantil o escolar.  Análisis de contenidos: Violencia 32%, sexualidad 45%, lenguaje inapropiado 50%, contenido educativo 50%, conductas disruptivas 50%.

Leamos una vez más las cifras y examinemos porque senda están caminando los “comunicadores sociales” encargados de estas emisoras radiales, que muchas veces han sido desplazados por simples “locutores”, quienes han apañado la labor del comunicador en muchos casos, sin intención de menos preciar la tarea de algunos buenos periodistas empíricos.  Si bien es imprescindible que el comunicador conecte con el público de manera empática, a partir de las características de la voz; es de igual importancia que los contenidos radiales y en todos los medios en general, sean analizados minuciosamente para incrementar las cifras de contenidos educativos y desaparecer las de contenido inapropiado. Tarea del preciso CONCORTV, de los comunicadores en formación y de las universidades que forman.
Hagamos de la radio, un medio protagonista movilizador de cambios que solucionen problemas, y no un medio que los difunda.  




 ENLACES: 


lunes, 14 de noviembre de 2011

LA CONSOLIDACIÓN DEL PERIODISMO CIVICO CON INCLUSION SOCIAL


LECTURAS
Los géneros radiofónicos en la teoría de la redacción
La rueda de gestión de audiencias
La luna, una experiencia radial.

El papel del periodista ciudadano, y en especial en el mundo radiofónico, se ve supeditado a la diversidad de géneros y formatos en los cuales se sienta más cómodo o que mejor se adapte a su labor como actor principal en la sociedad, y es que, a manera que se va avanzando dentro de este vasto campo de la comunicación, se va conociendo mas, las necesidades y la necesidad de incluir la participación de la población como protagonista activo de esta labor.
Según, Xosé Lopez García, “el perfil del periodista profesional no sólo se mantiene, si no que se revaloriza en relación al papel con los medios y del periodismo al servicio de la sociedad”[1], y este servicio de se ve manifestado en la inclusión y el manejo de los distintos formatos, con 2 objetivos: La inclusión social y participativa junto a un buen manejo imparcial de la información.



La idea de de lo público en el periodismo cívico, se orienta al ámbito de la argumentación, de la participación, activa de la ciudadanía, y la del aporte con contenidos, no sólo en la concurrencia de informaciones, a la idea del interés común.
El espacio público ciudadano, reivindicaría la individualidad integrándola en lo colectivo, reconocería públicamente a los individuos, no en el aislamiento del ámbito privado y en las transacciones del intercambio social, sino a través del reconocimiento recíproco, iluminando así la pluralidad y la diferencia, integrándolas plenamente en el momento ciudadano.  Es preciso resaltar, lo público como lo visible, lo manifiesto, lo colectivo, lo participativo, y lo accesible.
Los géneros radiofónicos juegan un papel fundamental en esta labor, pues su división Y clasificación resulta la base primordial para el ordenamiento de la información y como se emite, buscando resultados más eficientes y de mejor contenido, expresados en sus diferentes formas. Pongamos como ejemplo la clasificación de Merayo Y Pérez que toma en cuenta la noticia dialogada como una alternativa en la emisión de contenidos, dando pie a la participación activa de la ciudadanía en las noticias.
La gestión y segmentación de los públicos también es una base importante en el objetivo de crear participación, pues todos los momentos gestionables y clasificables otorgan una visión más generalizada de lo que significa emitir contenidos a diversos públicos, con diferente tratamiento, objetivo que se logra con un estudio previo de audiencias y la adecuada gestión de estas.
“La importancia de ésta división radica en que la comunicación aporta a los procesos de descentralización que son altamente significativos, para la toma de decisiones sobre desarrolladores específicos. Permite la vigilancia ciudadana más regional y local, y posibilita la auto vigilancia de los medios locales”[2], esta afirmación dada por Laura Cárdenas Lazo,  que resume la significación del periodismo ciudadano, junto con la elección adecuada de los formatos.
“Los periodistas gestionan a su público de la misma manera que han gestionado la información que les proveen de diversas fuentes”[3], gestión que garantiza el acercamiento emocional de la ciudadanía hacia la información. ¿Pero qué sucede si esta información es tratada imparcialmente? Entonces, se caería en una tergiversación de las intenciones saludables en lo que a construcción de ciudadanía se refiere.
Es imperante contar con periodistas que defiendan su trabajo, y sobre todo, crear una cultura de respeto a la información a la verdad, donde el empoderamiento de los públicos esté controlado estrictamente a la búsqueda de la verdad.
Existe en el Perú, un círculo vicioso, en el cual se cae constantemente, y es que de acuerdo a los géneros, por ejemplo, una entrevista a teléfono abierto, la ciudadanía confunde los conceptos del respeto, pluralidad y permisividad a la hora de lanzar adjetivos o calificativos que poco o nada tienen que ver con la construcción de ciudadanía que un periodista ciudadano y participativo busca.
Entonces ¿Cómo solucionar este dilema? La respuesta está en lo antes mencionado, en la gestión de los públicos.
Se ha intentado de muchas formas hacer periodismo ciudadano, pero ¿Cómo combinar estos factores en uno solo? La respuesta estaría referida a una conjunción de lo que se llamaría: Ciudadanía participativa con respeto a la verdad.
Tener un periodismo participativo, es también correr riesgos, pues los formatos a escoger y a ser utilizados, son presa fácil. La búsqueda de la tan ansiada objetividad, moldeó de manera contundente las labores de los periodistas y permeó su formación, “A partir de esta formación surge el dogma de la información como espejo de la realidad, y la necesidad de crear moldes informativos llamado géneros periodísticos que dieran cuenta de ella”[4].
Esta afirmación aplicada  a la realidad es cierta, pues el tratamiento de la información de manera imparcial reverbera la intención de hallar una verdad sin máculas, algo que hasta ahora ha sido imposible de lograr.
Y es que al otorgar participación ciudadana dentro de los géneros, y buscando imparcialidad, se cae en un vacío informativo, debido a que los seres humanos proporcionamos opinión pública, a diversos temas, y más aún si se participa en temas promovidos por los periodistas en su afán de gestionar públicos e información.
Por eso es importante la especialización, ¿Cómo lograr especializar a un periodista para que sea participativo? La solución está en la formación académica orientada a la comunicación para el desarrollo, con implicancia en el campo periodístico. De esta forma se acerca a la visión de una sociedad, inclusiva, participativa y realmente social que busque la objetividad lo más cercano posible, y sobre todo que aproveche todos los formatos, explotándolos al máximo, teniendo en cuenta la importancia y el adecuado manejo, si se logra todo esto, pasaríamos a un nuevo nivel del periodismo, denominado el Periodismo Cívico, “El periodismo cívico, quiso responder a esta situación, vinculando su audiencia, en los temas, haciéndola partícipe de las soluciones, lo que aumentó la credibilidad de los medios, y generó nuevos públicos, es decir un periodismo de sentido común”. [5]
En resumen, la confiabilidad del nuevo periodismo se aboca a la búsqueda del sentido común, y la resolución de los conflictos sociales, aportando protagonismo a los principales actores de estos dilemas: la sociedad. Haciendo esto, el periodismo ciudadano, habrá aprovechado todas sus formas, y respeto la búsqueda de imparcialidad. Esperemos que así sea.





[1] LOPEZ, Xosé. “BITACORAS: La consolidación de la voz del ciudadano”. 1era Edición. Madrid. Editorial Netbiblo. 2010
[2] CÁRDENAS Laura. “Comunicación y Construcción de ciudadanía: aportes para el desarrollo”. 1era Edición. Madrid. Editorial Catarata. 2009.
[3] PASTOR Lluis. “La rueda de gestión de audiencias”. Estudios sobre el mensaje Periodístico, (13): 178.
[4] MIRALLES, Ana María. “Periodismo, opinión pública y agenda ciudadana”. 1era Edición. Bogotá. Editorial Norma. 2001.
[5] BERNABÉ Javier. Periodismo preventivo: otra manera de informar sobre las crisis. 2da Edición. Madrid. Editorial Catarata. 2007.




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ENTREVISTAS:
                                       
                                                                                         Elar Silupú Peña.










                       





Conductor del noticiero de  Radio Santa Victoria de 12 a 2